¿Estás pagando de más
por tu cobertura?
La mayoría de la gente no elige su prepaga: la hereda del trabajo, o la contrató hace años y nunca la volvió a mirar. Y mientras tanto, sigue pagando todos los meses por un plan que capaz no es el que necesita. Contame tu situación y lo revisamos juntos.
Esto cambia bastante el número final: si tenés aportes, se pueden usar para bajar la cuota.
Con estos datos ya puedo revisar qué opciones tenés y si hay algo mejor para tu grupo. Sin costo y sin compromiso.
Te vamos a abrir WhatsApp con tus datos ya escritos, para seguir la charla por ahí.
Pagás lo que te cubre.
Esto suena obvio, pero es lo que casi nadie mira antes de firmar. Dos planes con cuotas parecidas pueden cubrir cosas muy distintas: la cartilla de médicos, los sanatorios donde te podés atender, los coseguros que pagás cada vez que vas, el reintegro de medicamentos, cuánto cubren en internación.
Un plan más barato no es automáticamente peor, ni uno caro es automáticamente mejor. Lo que importa es qué te está cubriendo a vos, según cómo usás la cobertura en la vida real. Alguien que va al médico dos veces por año no necesita lo mismo que una familia con chicos chicos o alguien con un tratamiento en curso.
El balance entre costo y cobertura.
Mi trabajo no es venderte el plan más caro ni el más barato. Es sentarme con vos, ver qué necesitás realmente y encontrar el punto donde no estás pagando de más, pero tampoco estás descubierto en lo que te importa.
A veces eso significa cambiar de plan. A veces significa quedarte donde estás porque ya estás bien cubierto, y te lo voy a decir igual.